12 de agosto de 2020

Charles in the Bool

Hoy el mar estaba en calma.
Impresionaba la vasta superficie uniforme.
Las olas casi parecía que explotaban con desgana.
Los pies se hundían en la arena.
Más que lo normal.
O al menos de manera distinta.
Nos bajábamos las mascarillas.
Había un pescador.
Que no llevaba mascarilla.
Y vimos a Avellano.
Con su color marrón casi naranja.

Luego llegamos a casa.
Trabajo.
Había lentejas, sosas.
Tristeza y desaliento.
Pero también alegría e ilusión.
La vida es rara y juega con nosotros.
De momento gano la partida.

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